Audiovisual

En septiembre de 2008 está previsto el estreno de la película La conjura de El Escorial. Se trata de un ambicioso proyecto con un presupuesto de 15 millones de euros en el que participan grandes estrellas internacionales del cine y en cuyos papeles destaca la princesa de Éboli, interpretada por Julia Ormond.
Esta película es un viejo proyecto del director Antonio del Real. Para el papel de la princesa de Éboli se han barajado en los últimos años innumerables nombres del panorama internacional como Gwyneth Paltrow aunque todos ellos con el tiempo se han ido desmintiendo. Finalmente, esta superproducción sale adelante con un reparto muy destacado. Pincha en la foto para acceder a los detalles del reparto de la película.

Al mismo tiempo, en la actualidad hay varios proyectos relacionados con la princesa de Éboli. El más firme es la película que ha de dirigir Imanol Uribe. La princesa de Éboli, título de la película, estaría producida por Starline con la colaboración de Televisión Española. El proyecto se ha ido retrasando en varias ocasiones. Es posible que se empiece a rodar en la primavera-verano de 2005, tal y como ha reconocido el propio Imanol Uribe.
Si es escasa la bibliografía de la princesa, cuando nos metemos en el mundo audiovisual, la escasez roza la nulidad. Además, es prácticamente imposible hacerse con copias de los trabajos a los que ahora me voy a referir.
A continuación presento los títulos más conocidos de la princesa de Éboli en el cine, en series de televisión o documentales. Algunos de ellos están disponibles hoy en el mercado en DVD. Sus títulos subrayados son enlaces a la tienda virtual.

Cine

La princesa de Éboli, Terence Young, 100 minutos, 1955. Producción hispanobritánica. Distribución: 20th Century Fox.

El más conocido es quizá la película dirigida por Terence Young en 1955, La princesa de Éboli, basada en la novela Esa Dama (Esa Señora, tal y como decía el programa de la época), escrita en 1946 por Kate O’Brien. Se trata de una producción británica y española cuyo título original era precisamente That Lady. En España se estrenó como la primera película nacional en Cinemascope. Esto sucedía en febrero de 1956 con el gancho, además, de que se trataba de una película "con el relieve del sonido estereofónico magnético". Casi nada. A pesar de que cuenta con un reparto de lujo en el que el papel de la princesa corre a cargo de la inolvidable Olivia de Havilland y el de Antonio Pérez de la mano

del mexicano Gilbert Roland, y la presencia de la genial Françoise Rosay y de Dennis Price, la película es realmente soporífera, mala, aburrida, pesada y tediosa. Con la música de Ernesto Halffter, cuenta además con apariciones estelares como la de Christopher Lee que tres años después saltaría a la fama mundial como el famoso Drácula, José Nieto como Juan de Escobedo y el genial Paul Scofield —conocido por sus interpretaciones en teatro de Shakespeare— como Felipe II, que recibió en 1956 el premio BAFTA Film Award por su papel en esta película. La cinta también cuenta con una aparición en una de las primeras escenas de los rejoneadores Ángel Peralta y Bernardino Landete.

Muchas de las escenas de exteriores están rodadas en Segovia. Se puede ver en varias escenas el Alcázar de esta ciudad castellana como si fuera el palacio de los duques de Pastrana. Otras, por ejemplo, la gran mayoría de las escenas de Felipe II, están grabadas en El Escorial, tanto dentro del edificio como en los exteriores. Hay una escena curiosa, la que precede al encierro de la princesa en la torre de Pinto en la que en un plano lejos se ve una torre, pero no la de esta localidad madrileña, sino la famosa Torre de los Dones, que dio nombre a la localidad de Torrelodones.
Finalmente, los interiores fueron rodados en decorados montados a caballo entre Londres (en los British Studios de la Metro Goldwyn Mayer) y Madrid (Estudios Ballesteros).
En Europa, La princesa de Éboli se estrenó con otros títulos. Por

ejemplo, en Austria apareció bajo el de Die Dame des Königs ("La dama del rey"), en Finlandia con el de Luostarin vanki ("La cautiva enclaustrada"), y en Italia con el de La principessa di Mendoza ("La princesa de los Mendoza").
La película cuenta con un gran número de escenas grabadas en el propio monasterio de San Lorenzo de El Escorial, aunque la villa de Pastrana no aparece por ningún sitio. En líneas generales sigue una estética muy teatral con planos fijos excesivamente largos por los que desfilan los personajes que protagonizaron la vida de la princesa (es curioso poner rostro a algunos de ellos). Los vestuarios están bastante logrados aunque el conjunto de las escenas deja mucho que desear. Por ello, insisto, se convierte en una pieza soporífera incluso para el más enamorado de la figura de la princesa, el ebolimaníaco. Normal que la Fox, de quien siguen dependiendo los derechos de la película, no se haya planteado editar el vídeo cinco décadas después, ni en formato VHS ni en DVD. Si a esto añadimos que la televisión tampoco se ha prestado mucho a pasarla en sus emisiones, es lógico, pues, que sea una verdadera rareza de coleccionista.
Aquí puedes ver dos fragmentos de la película. Para verlos no tienes más que pinchar en el fotograma. El primero recoge la escena en la que Antonio Pérez (Gilbert Roland) y la princesa de Éboli (Olivia de Havilland) se encuentran en la casa de ésta en Madrid. Al principio tienen un encontronazo un poco incómodo y surge el problema de Escobedo, su supuesta traición, etc. © FOX 1955.

En este segundo fragmento puedes disfrutar de otra escena pequeño fragmento de la película. Se trata de la escena en la que la Princesa se encuentra en sus aposentos junto al secretario Antonio Pérez, siendo descubiertos por Juan de Escobedo (José Nieto) en una situacón un tanto acalorada. Pincha en la fotografía y podrás ver el vídeo. © FOX 1955.

En mi poder solamente cuento con la versión española de 90 minutos, versión que corrió a cargo de Tibor Reves, el mismo que hizo los diálogos. En el resto de Europa la cinta duraba 10 minutos más (100 minutos), con escenas que la censura eliminó en su versión ibérica. A saber qué impúdicos comportamientos de doña Ana podríamos ver en esos planos cercenados.
Aunque más que escenas de corte poco decoroso, al parecer, la eliminación de 10 minutos así como el cambio de los diálogos en el doblaje de algunas escenas se debía a la idea poco favorable de la España de Felipe II que se podía entender de la novela de Kate O'Brien. El asunto debió de ser peliagudo. El director general de Cinematografía perdió el puesto, incluso habiéndose

censurado. En 1976, Esteban Calle dio una conferencia en la Fundación Universitaria Española justificando la censura de la película. "Tolerar la proyección en España de semejante película —decía Estaban Calle— sin censurarla y tijeretearla hubiese sido descabellado y seguramente que los ingleses no hubieran tolerado que se proyectase en su país una película por el estilo de la que exportaron, denigratoria de su gran reina Isabel I que estuviese inspirada (la pélicula) en la idea que tenían los españoles del siglo XVI de la Reina Virgen, como era llamada la martidizadora y ejecutora de María Estuardo.
Se impuso para proyectarla en España la modificación del doblaje para que nuestros públicos no fuesen sorprendidos, una vez más, por las mentiras calumniosas y las infamantes posturas extranjeras sobre las figuras más egregias de nuestro pasado y debidamente depurada pasó por la mayor parte de las pantallas españolas.
A cualquier persona equilibrada, a cualquier español digno, tuvo que parecerle excecelente esa medida de profilaxis social, así como cualesquiera otras de saneamiento literario semejante, para que no se nos sigan introduciendo de contrabando más capítulos de la leyenda negra.
" (Fuente: R. García Cárcel, "El hombre y el mito", en Historia 16 nº68, pág.46, "Informe: Antonio Pérez".
Para más información sobre los actores, respectiva filmografía y comentarios de la película La princesa de Éboli de Terence Young, recomiendo este enlace en castellano o éste en inglés con datos complementarios y curiosidades. Para los enamorados del coleccionismo de programas de cine, el que aquí presento de la película de la Princesa puede conseguirse a través de Internet en la página: www.todocoleccion.net.


Teatro

Como ya señalé an la sección de ensayos, Alfredo Villaverde Gil tiene publicada una obra de teatro titulada Las razones del rey, (Gelco Letras, Guadalajara 1998). En ella se cuenta la historia de los amores entre la princesa de Éboli y el secretario Antonio Pérez, narrada según lo interpretaría en la época el típio ciego narrador de cuentos que, de plaza en plaza, recorría los caminos de España ganándose la vida con este tipo de actividades teatrales.

También hay que destacar la obra El divino desengaño de Francisco Acedo, representada por el grupo extremeño de teatro Tetrápolis Teatro. En ella se cuentan las inquietudes vividas por la princesa de Éboli a raíz de entrar en el convento carmelita de San José en el año 1573 nada más fallecer su esposo don Ruy Gómez de Silva.

 


Televisión

"La tumultuosa princesa de Éboli", dentro de la serie Mujeres insólitas, de Cayetano Luca de Tena. 60 minutos, 1977. Producción de Televisión Española (TVE).

Esta serie desconocida incluía un capítulo dedicado a doña Ana de Mendoza que se emitió el 15 de febrero de 1977. Fue dirigida por Cayetano Luca de Tena y participaban Marisa Leza en el papel de la princesa de Éboli, Ricardo Merino como Antonio Pérez y Luisa Sala como santa Teresa de Jesús. Además la serie contaba con la aparición de Álvaro de Luna, Ignacio de Paúl, y Lola Lemos.

"La princesa de Éboli. El silencio de la muerte", dentro de la serie Mujeres en la historia, de María Teresa Álvarez. 50 minutos, 1998. Producción de Televisión Española (TVE).

Dentro de la serie Mujeres en la Historia de Televisión Española dirigida por María Teresa Álvarez, se produjo en 1998 un episodio dedicado por completo a la princesa de Éboli. En el capítulo dedicado a doña Ana de Mendoza se dramatizaron algunas secuencias, otorgando al programa un aspecto cinematográfico con el que no contaba, por ejemplo, la gran mayoría del resto de capítulos de la series. Es cierto que la actriz no era la más idónea para el papel, pero otorgaba al programa un aire de frescura; necesitado de ella toda vez que los testimonios de los invitados son en ocasiones excesivamente largos y anodinos.
Grabado, entre otro lugares, en Cifuentes, Madrid, El Escorial, Pinto,
Santorcaz, Zaragoza y, por supuesto, Pastrana, las escenas que se desarrollan dentro de la llamada Habitación de la Hora se rodaron in situ, cuando esta estancia estaba totalmente en ruinas. Para lavar la cara del monumento, la habitación se cubrió con hornamentos de atrezzo que reconstruían el posible aspecto de la alcoba de la princesa de Éboli tal y como debió de ser hace cuatro siglos.
El guión de este reportaje de 50 minutos es de Isabel Paz y María Teresa Álvarez, la directora y presentadora del documental. El guión se ve enriquecido por el testimonio de los numerosos invitados que
aparecen en él, como Manuel Fernández Álvarez, Carmen Iglesias (los dos de la Real Academia de la Historia), Enrique Martínez Ruiz (de la Universidad Complutense de Madrid), Joseph Pérez (Historiador), el historiador Feliciano Barrios y Guillermo Redondo, de la Universidad de Zaragoza. No obstante, ya he mencionado que algunos de ellos se hacen en ocasiones muy largos.
La misma autora recicló el tema de la serie de televisión para publicar un precioso libro con La Esfera de los Libros. Su título fue Ellas mismas (Madrid 2003). Uno de sus capítulos estaba dedicado a la Princesa bajo el título de "La princesa de Éboli, historia de una ambición", páginas 117-127.

 


 

Teresa de Jesús, Josefina Molina, Producción de Televisión Española (TVE), 1983.

La actriz vallisoletana Concha Velasco protagoniza este clásico de las series de TVE en el que la princesa de Éboli desempeña un puesto destacado. El papel de doña Ana es interpretado por Patricia Adriani, una actriz cuyo verdadero nombre es María Asunción García Moreno. Esta actriz madrileña se hizo muy popular a finales del los 70 y principios de los 80 por las películas de corte erótico que protagonizó. Quizá fue elegida para el papel de la Princesa por este perfil de moral distraída, perfil que en la madurez de su carrera ha ido abandonando paulatinamente hasta trabajar con buenos directores.
Los capítulos 5 ("Fundaciones") y 6 ("Visita de descalzas") son los principales momentos de aparición de la Princesa. Están relacionados con las fundaciones que llevó a cabo la santa en Pastrana a partir de 1569 y que tanta polémica acarrearon a unos y otros.

Estamos ante una magnífica recreación del siglo XVI a cargo de Víctor García de la Concha, en la que la figura de doña Ana —perfectamente caracterizada— queda un poco malparada debido a su impertinente comportamiento y continuos ataques de genio de niña malcriada y caprichosa. Desde mi punto de vista, este enfoque tan extremo es, quizá, un poco exagerado.
La recreación de las ropas está bastante lograda —a cargo de Carmina González—, salvo la famosa gola de abanillos, que ya comenté en el cuadro erróneamente atribuido a Sánchez Coello. Es una pena que debido al mal estado del palacio ducal de Pastrana en 1983, las escenas localizadas allí no pudieron rodarse en la villa alcarreña sino que se hicieron en el palacio de Peñaranda de Duero (Burgos) y los exteriores del convento carmelita en la localidad segoviana de Pedraza. Por su parte, para las casas de Madrid recreadas en la escena del funeral de Ruy Gómez de Silva se utilizó a Sala de Armas del Alcázar de Segovia.

 

 


 

"Felipe II y su leyenda negra", dentro de la serie Enigmas y Misterios, de Nacho Ares. 25 minutos, 2003 Producción de Televisión Castilla y León.

Tuve la suerte de poder dirigir y presentar para TV Castilla y León un programa entero dedicado la figura de la Princesa. Lo que comenzó siendo un episodio pensado para abarcar la figura más oscura de Felipe II finalizó convirtiéndose en un capítulo dedicado casi exclusivamente a doña Ana grabado en Pastrana, Pinto y Santorcaz, es decir, los principales lugares en donde se desarrolló la vida de la Princesa. En él, incluso, se podía escuchar a doña Ana de Mendoza, princesa de Éboli, leyendo una carta dirigida a Felipe II.

 


 

Ópera

Don Carlos, Ópera de Giuseppe Verdi, 1867.

La música fue compuesta por el artista italiano para un libreto de Achille de Lauzieres y Angelo Zanardini basado en Dom Karlos, Infant von Spanien ("Don Carlos, Infante de España") de Friedrich von Schiller y con libreto de Joseph Méry y Camille du Locle con el texto italiano de Antonio Ghislanzoni. Fue estrenada el 11 de marzo de 1867 en la Ópera de París. En ella se cuenta la trágica vida de don Carlos de Austria (1545-1568) el hijo de Felipe II y su primera esposa, María de Avís (María de Portugal). El infante se enamora de su madrastra, Isabel de Valois, un año más joven que él. La Princesa entra en la tragedia al enamorarse ella de don Carlos, creándose así una tragedia a tres bandas.
Efectivamente, de la princesa de Éboli se dijo que mantuvo algún romance con el infante español, sin embargo, no hay una sola prueba histórica de ello.
En la escena segunda del acto I, frente a las puertas del monasterio de Yuste, la princesa de Éboli interpreta, junto al coro y un paje llamado Tybalt que los acompaña a la mandolina, una canción morisca titulada "La canción del velo" ("Nei giardin del bello saracin ostello"). Más adelante, descubrimos otro de los momentos importantes de la presencia de doña Ana en el drama. Al final de la escena primera del acto III interpreta el aria "O don fatale", una pieza en la que la princesa se reconoce, debido a su belleza, como el eje principal de todos los males sufridos por los portagonistas de la tragedia, la reina Isabel de Valois y el infante don Carlos. Incomprensiblemente, en la mayoría de las representaciones, la cantante aparece sin el parche en el ojo derecho (ni en el izquierdo, claro), lo que anula totalmente la personalidad del personaje. Después de un despliegue de medios tan enorme, con tantos actores, costosos vestuarios y decorados que quitan el hipo, haber añadido una sutil gasa en forma de parche no hubiera añadido gasto alguno a la empresa.

Una amable lectora de mi libro Éboli. Secretos de la vida de Ana de Mendoza, Helgard Xander, me escribió desde Berlín para hacerme conocer que en la versión de la Ópera de Hamburgo de Jean-Pierre Ponnelle estrenada el 12 de marzo de 1978, doña Ana aparecía con el parche (en la foto en B/N de la revista de ópera alemana Orpheus, nº4 del año 1978). El papel fue interpretado por la cantante Grace Bumbry. Efectivamente. Según las pautas de Ponelle, el parche le daba a la princesa un aire demoníaco y al mismo tiempo de belleza interesante. Cuando canta "O don Fatale", la princesa se lo arranca, como si se liberara de una máscara, dejando a la vista su rostro desfigurado.
En 2006 tuve el honor de que la compañía de discos británica Opera Rara contara con mi colaboración para ilustrar la reconstrucción de una grabación de la BBC de la versión original de Don Carlos. La caja de cuatro discos apareció en marzo de 2006. Se trata de la primera grabación (1973) de la versión francesa original de 1867 que Verdi escribió en cinco actos, incluyendo música que se eliminó en la primera representación y redescubierta por el musicólogo Andrew Porter.
Si queremos seguir al pie de la letra el contenido de esta ópera de Verdi es obligatorio ir a la fuente en la que se inspiró el músico italiano.
En castellano contamos con varias ediciones del Don Carlos de Friedrich von Schiller. Recomiendo, por su fácil adquisición, la edición de Editorial Planeta en su colección Clásicos Universales Planeta. Fue publicado por primera vez en el año 1985 junto a otra obra del propio Schiller, Intrigas y amor. Esta edición económica cuenta con una magnífica introducción de Alfonsina Janés Nadal, profesora de Lengua y Literatura alemanas de la Universidad de Barcelona, con traducción y notas de Justo Molina, profesor de la Universidad de Innsbruck.

Para más detalles sobre su argumento consúltese este enlace y para conocer más datos y escuchar fragmentos, este otro.


Otros

La presencia de la princesa de Éboli ha brillado, aunque de forma escueta, en algunas otras apariciones de televisión. Es el caso de un sketch sobre personajes históricos realizado por Josema y Millán, los populares Martes y 13, para Televisión Española. En él, Millán aparece con el parche de la princesa. Aunque lo lleve en el ojo equivocado tiene su gracia cuando dice "Yo soy la princesa del Boli", momento en el que muestra a cámara un bolígrafo y se levanta el parche sobre cuyo ojo se ve el nombre deformado de la marca, "pic". Este sketch aparece en el número 3 de la colección en DVD de Martes y 13, Digamelón, junto con otros momentos desternillantes de la trayectoria de estos cómicos, como Paca Carmona.

© Nacho Ares 2007