Revistas

La extraña belleza que emana de la figura de la princesa de Éboli ha servido, en más de una ocasión, para ilustrar las portadas de las revistas. Algo tan sorprendente como una hermosa dama del siglo XVI con traje oscuro y luciendo un misterioso parche sobre el ojo derecho es algo tan atractivo que revistas tan importantes como Historia y Vida o más recientemente Clío, la han utilizado como reclamo entre sus lectores. El morbo nunca pierde su gancho entre damas y varones.
Precisamente, Historia y Vida fue la primera publicación que ofreció el retrato de doña Ana en su portada. Fue en el número 23 correspondiente al mes de febrero del año 1970. El artículo, titulado "El misterioso caso de la princesa de Éboli" estaba firmado por Lola Aguado, apareciendo entre las páginas 10 y 25. Como era común en esta época, todas las ilustraciones son en blanco y negro. Son interesantes algunas de las panorámicas de Pastrana, imágenes antiguas que reflejan el aspecto de esta localidad hace más de tres décadas. El texto es una mera presentación de los acontecimientos históricos haciendo especial hincapié en los aspectos más escabrosos que tanta fama dieron a la princesa.
La misma publicación, Historia y Vida, sacó en su número 303 del año 1993 un artículo titulado "La Princesa de Éboli en Valladolid y Simancas". Su autor era Mario N. Taladriz. Entre las páginas 69 y 74 se nos hablaba de forma muy interesante de las cosas que sucedieron estos años en la Corte española, sita en Valladolid, y de los hechos protagonizados por el crápula del padre de doña Ana, Diego Hurtado de Mendoza, con varias de las mujeres de dicha corte. Entre los protagonistas de esta historia están Juan de Escobedo, los padres de la Princesa y su esposo Ruy Gómez. Sería precisamente aquí en donde se consumaría el matriomonio y donde nacería el primer hijo, Diego, aunque falleciera poco después. Esta revista todavía guarda el antiguo aspecto de la publicación, en blanco y negro, con fotografías oscuras y emborronadas.
En su nueva etapa, a color y mejor cuidada, Historia y Vida publicó en su número 409 (mayo 2002) un trabajo titulado "La princesa de Éboli. Una mujer fatal en la corte de Felipe II", de José Tomás Cabot. En este artículo se tocan todos los puntos conflicitivos de la vida de doña Ana, como el origen de su principado o la trama sexual con el monarca español, además de recalcar los aspectos biográficos que todos conocemos.

Finalmente, en lo que respecta a Historia y Vida, podemos encontrar alguna referencia, también a todo color y con una presentación gráfica extraordinaria, en el número 436 de julio de 2004, en un artículo dedicado a la historia que rodeó a la muerte de Juan de Escobedo titulado "Felipe II. La oscura trama de Juan de Escobedo" del mismo autor que el anterior, José Tomás Cabot. Existe una versión en internet que puede leerse en este enlace.
Bajo el título "Éboli. La princesa rebelde" la revista Clío dedicó la portada del número 25 (año 3) correspondiente al mes de noviembre de 2003, a nuestra protagonista. En esta ocasión empleó el cuadro que la presenta con ropas de la segunda mitad del XVII. Se trata de un trabajo del historiador Jesús Villanueva que aparece entre las páginas 20 y 26. Como sucede en toda revista que publica por primera vez un artículo de la Princesa, en esta ocasión, la portada sirvió como carta de presentación, dando a conocer los argumentos sabidos por todos y añadiendo una puesta al día de la presencia de la figura de doña Ana en novelas y otros medios.

También existe un trabajo de Jesús Villanueva en la revista Historia de National Geographic publicada por RBA, número 25, enero de 2006. Con el título de "La oscura historia de la princesa de Éboli" (páginas 27-30) se nos presenta un nuevo recopilatorio sin novedad alguna a lo que ya se conocía de doña Ana de Mendoza, que no "Ana de la Cerda" tal y como aparece en el texto, confundiéndose así a nuestra protagonista con su abuela paterna, la que puso la primera piedra del palacio ducal de Pastrana.
En el artículo se plantean las posibles hipótesis del encierro, la trama de Escobedo y los amoríos con Antonio Pérez. Es decir, lo de siempre aunque se agradece ver trabajos nuevos de la Princesa.
Además del error del nombre de doña Ana que se repite en varias ocasiones a lo largo del texto, hay otros despistes. A Gregorio Marañón lo llama "Antonio Marañón", y en la primera página (27) vuelve a decirse que el retrato de la gola, el más conocido, es de Alonso Sánchez Coello, cuando ya ni en la casa del Infantado toman esta hipótesis por seria.

 

En septiembre de 2006 sale el número 5 de la revista Madrid Histórico, una publicación que nació hace casi un año y que reúne a todos los aficionados a la historia de la capital de España. En la página 14 comienza un artículo que se extiende a lo largo de otras seis con el título "La princesa de Éboli en la corte de Madrid". Nacho Ares, el autor, es decir, yo, hace especial hincapié en los momentos que vivió doña Ana junto a la corte de Felipe II tanto en vida de su esposo, Ruy Gómez, como cuando a partir de 1573 se queda viuda y protagoniza todas las aventuras que ya conocemos.
El artículo está ilustrado a todo color. Cuenta con una imagen grande a toda página en la apertura del artículo del retrato de la casa del Infantado de Madrid, después de la restauración. La información se completa con varios recuadros que se acercan a diferentes puntos de la vida de doña Ana como son, la polémica de sus retratos o el comienzo de la llamada "leyenda negra" en torno a su figura.

 

PUBLICACIONES CIENTÍFICAS

En varias publicaciones científicas también podemos encontrar importantes trabajos. Éste es el caso de "La Princesa de Éboli y Pastrana" de Aurelio García López, publicado en la revista Wad-al-Hayara, 21 (1994) páginas 51-110. Se trata de una publicación especializada a la que solamente se podrá acceder si se tiene mucho interés y las ganas suficientes para ir a una buena biblioteca a por ella. La Universidad de Castilla-La Mancha cuenta con un archivo en red a través del cual se puede consultar por Internet este artículo en esta dirección en formato PDF.
Para los que, además, quieren ir al dato les recomiendo estos artículos publicados también en revistas especializadas:

"Dos Memoriales inéditos de la Princesa de Eboli" de Trevor J. Dadson y publicado en el Boletín de la Real Academia de la Historia, número 183 (1986) páginas 365-375. Aportan información curiosa sobre la personalidad de doña Ana de Mendoza en los últimos años de su vida, cuando ya estaba encerrada en Pastrana.

De extraordinario valor es también el artículo de la profesora estadounidense Erica Spivakowsky titulado "La Princesa de Éboli" que vio la luz en el número 9 de la revista Chronica Nova del año 1977, páginas 5-48. De lo mejor que se ha escrito sobre ella. Aporta una visión novedosa de doña Ana, profundizando en la cuestión de Portugal como causa última de su prisión. Rechaza la idea de los amoríos con Pérez y Felipe II, pero al mismo tiempo presenta a la Princesa como una mujer intrigante, dominante y egocéntrica hasta extremos increíbles, no dejándola nunca, a pesar de todo, muy bien parada.
Si quieres, ahora puedes leer el artículo de la Dra. Erica Spivakowsky en formato PDF, descargándotelo en este enlace.

"Otra reyerta de la Princesa de Éboli" de José M. March, publicado en Razón y Fe, Tomo 29 (1944), páginas 292-297.

"La princesa de Éboli no era tuerta" de José M. March, publicado en Boletín de la Asociación Española de Excursiones (1944), páginas 55-62.

"Ana de Mendoza o la semi-hermosa Princesa de Éboli", Isidoro Montiel aparecido en el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo XXV (1949), páginas 370-381.

"Preguntas acerca de la Princesa de Éboli" de Luis de Torres-Quevedo, publicado en el número 91 de la revista Hidalguía (1968), páginas 731-768.

© Nacho Ares 2006