Festival Ducal Pastrana 2008

El desarrollo del Festival Ducal bajo la dirección de Mayte Castell ha sido todo un éxito. Algunos de los momentos más importantes del mismo estuvieron dedicados a la figura de los príncipes de Éboli. La inauguración el jueves 17 de la mano del espectáculo en el palacio ducal de Pastrana, puso de relieve una vez más la importancia de Ruy Gómez de Silva en el reinado de Felipe II. En esta ocasión se tomó como hilo de la dramatización su convulsa relación con el duque de Alba.

Como nuevo elemento audiovisual se utilizó la proyección de imágenes sobre la propia fachada del palacio, dando al espectáculo un nuevo aire de dinamismo teatral.

El sábado día 19, a las 11 de la mañana se inauguró la exposición de objetos y fotografías de la película La Conjura de El Escorial, de próximo estreno en el mes de septiembre. El abundante público asistente tuvo la posibilidad de visionar un documental de 25 minutos dedicado al "cómo se hizo" la mencionada película. En el centro de la sala del palacio ducal, varias vitrinas ofrecían algunos objetos empleados en el rodaje como cofres, documentos, una ballesta, las espadas de Antonio Pérez y Ana de Mendoza, etcétera.

Un año más, el mismo sábado, tuve el placer de compartir mesa de conferencia com mi colega Guilermo Rocafort, autor de la novela, Ruy Gómez de Silva, el príncipe de Éboli. El tema de la misma, al igual que sucedió con el espectáculo inaugural del jueves, versó sobre las rivalidades entre los Éboli y los Alba, tanto desde el punto de vista político como doméstico.

A la noche tuvo lugar el tradicional desfile de trajes de época en el que participan los propios pastraneros. En esta ocasión, la comitiva iba precedida por una espectacular tarasca con cabeza de dragón, seguida de una princesa de Éboli vestida a la usanza del famoso retrato de las rosas conservado en la Casa del Infantado de Sevilla.

El último día del Festival Ducal, el domingo 20, a las 12 del mediodía se realizó una misa en latín en la colegiata de la villa ducal. El canto gregoriano dio paso a la misa que fue presidida por Felipe II, su esposa Isabel de Valois, los príncipes de Éboli y los duques de Alba.

 

© Nacho Ares 2008